Higüey 2027: más que una sede, una conquista para La Altagracia

Hay decisiones que trascienden el calendario y se convierten en hitos. La designación de Higüey como sede de los Juegos Deportivos Escolares Nacionales 2027 es una de ellas. No se trata únicamente de un evento deportivo: es el resultado de una gestión firme, de una visión de provincia y, sobre todo, de una apuesta por el futuro de nuestra juventud.

Desde el Senado de la República, impulsamos esta iniciativa con la convicción de que La Altagracia merecía más. Merecía ser reconocida no solo como el principal destino turístico del país, sino también como un territorio capaz de liderar procesos educativos, deportivos y sociales de impacto nacional.

Lograr esta sede es, en esencia, una conquista colectiva.

Porque estos juegos representan mucho más que competencias. Representan inversión, desarrollo y oportunidades. Cada edición de los Juegos Escolares deja una huella tangible: instalaciones remozadas, nuevos espacios deportivos, dinamización económica y fortalecimiento del tejido social. En una provincia como la nuestra, con un crecimiento acelerado y grandes desafíos urbanos, este evento se convierte en una herramienta estratégica para ordenar, invertir y proyectar.

Pero el mayor valor no está en el cemento, sino en la gente. Miles de jóvenes dominicanos llegarán a nuestra provincia a competir, a convivir, a soñar. Y nuestros jóvenes, los de Higüey, Verón–Punta Cana, Nisibón, La Otra Banda, Bayahibe y Yuma, tendrán la oportunidad de ser protagonistas, de descubrir su talento, de sentirse parte de algo grande. Porque el deporte no solo forma atletas: forma carácter, disciplina y ciudadanía.

Este logro también envía un mensaje claro: La Altagracia no puede seguir siendo vista solo como generadora de riqueza, sino como merecedora de inversión.

Durante años hemos planteado que nuestra provincia aporta enormemente al desarrollo nacional, pero recibe menos de lo que le corresponde en términos de infraestructura y servicios. La sede de estos juegos es una oportunidad concreta para comenzar a corregir esa desigualdad, para traducir el crecimiento económico en bienestar social.

Asimismo, esta designación nos coloca en el centro de la agenda nacional. Nos obliga a prepararnos, a planificar, a hacer las cosas bien. No podemos improvisar. Debemos convertir estos juegos en un modelo de organización, eficiencia y legado.

Higüey 2027 tiene que ser más que un evento exitoso:tiene que ser un antes y un después para la provincia.

Como senador de La Altagracia, asumo este logro con orgullo, pero también con responsabilidad. Porque gestionar la sede fue el primer paso; ahora toca garantizar que sus beneficios se multipliquen y permanezcan en el tiempo.

Hoy celebramos.

Pero mañana empezamos a construir. Porque cuando una provincia cree en sí misma,no solo organiza juegos, construye futuro

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