¡Es oficial!: Elon Musk se convierte en el nuevo dueño de Twitter

Elon Musk lo ha hecho, Twitter ya es de su propiedad. El multimillonario dueño de Tesla y SpaceX, entre otros negocios, también se ha hecho con su red social favorita, y ahora que tiene la cartera puesta en ella, y no sólo su entretenimiento, cabe preguntarse si dará un giro a los tuits a los que nos tiene acostumbrados u optará por seguir agitando el mundo desde su ya célebre cuenta.

El modelo Donald Trump. Por la personalidad de Musk, es lícito pensar que podría optar por seguir como hasta ahora: diciendo lo que le da la gana, cargando contra detractores y políticos y agitando sectores como el de las criptomonedas de vez en cuando. Es decir, que al igual que hizo Donald Trump, siga usando su cuenta como si no fuese el propietario de Twitter, como el ya expresidente lo hizo tras llegar a la Casa Blanca.

Esta opción, además, casaría con el discurso que Musk ha mantenido estos últimos meses, cuando incluso llegó a decir que estaba planteándose crear su propia red social de código abierto ante la falta de libertad de expresión de Twitter. Una crítica en la que, por cierto, coincidió con el expresidente Trump. Aunque ahora, a la luz de los recientes acontecimientos, todo parece indicar que aquellos comentario bien pudieron haber sido una estrategia para despistar a todos sobre sus verdaderas intenciones, que no eran otras que comprar la red social.

El modelo Pedro Sánchez. El magnate también podría optar por convertir su perfil en una cuenta más institucional y comedida, en aras de proteger su inversión. Algo parecido a lo que hizo Pedro Sánchez cuando llegó a la presidencia del Gobierno de España y pasó del “ser malos!” y la “pizza cojonuda” a sólo publicar mensajes oficiales en su cuenta personal.

De hecho, Musk ya ha dado algunos pasos en este sentido y ha borrado tuits antiguos donde criticaba a Twitter, como algunos con comentarios negativos sobre algunas de las funciones de la red social, según informa The Independent.

La opción de que la cuenta de Twitter del magnate se torne más institucional también casa con su forma de manejar los negocios: más allá de mostrarse como un personaje algo excéntrico en sus manifestaciones públicas, como empresario Musk se caracteriza por implicarse y cuidar mucho de sus inversiones, llegando a trabajar en 120 horas a la semana y a dormir en el despacho de sus compañías para no perder tiempo al ir a su casa.

No da pistas. A pesar de que ha borrado algunos tuits, Elon Musk ha seguido estos últimos días como si tal cosa y ha publicado su mezcla de mensajes habitual: algunos en los que habla de sus empresas, como SpaceX o Neuralink, con otros en los que se burla de Twitter o de otros magnates tecnológicos, en este caso de Bill Gates. También ha prometido que, de conseguir comprar la red social, luchará por eliminar los bots de spam.

Ya la lió con Tesla en Twitter. La afición de tuitear de Musk ya le ha traído problemas en otras ocasiones. En 2018 aseguró en la red social que estaba considerando privatizar Tesla a 420 dólares por acción, con lo que se ganó una demanda de sus accionistas por el dinero que les hizo perder.

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos investigó al magnate y le acusó de fraude de valores civiles como resultado de esos tuits, y Tesla y Musk llegaron entonces a un acuerdo para compensar a los accionistas y solventar el asunto. También acordaron que no debía tuitear a partir de ese momento sobre determinados temas.

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